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  • La sociedad feudal estaba organizada en tres órdenes o estamentos que se caracterizaban por:
    • Eran grupos cerrados ÷ se pertenecía a ellos por nacimiento.
    • Eran grupos desiguales jurídicamente ÷ cada estamento tenía sus propias leyes.
    • Se basaban en el privilegio ÷ nobleza y clero: privilegiados / campesinos y artesanos: no privilegiados.
    • Es una sociedad organizada jerárquicamente en forma piramidal:

- cúspide ÷ Papa, emperador y reyes
- por debajo ÷ nobles y clérigos
- base ÷ el resto de la población (la mayoría).
  • Los estamentos eran tres:

1.- NOBLEZA

Los caballeros


La guerra era la principal actividad de los caballeros. Luchaban a caballo y sus armas eran la lanza, el escudo y la maza. En épocas de paz, realizaban cacerías, torneos y justas, para divertirse y entrenarse en el combate. Los hijos de los nobles empezaban su educación militar desde que eran niños. De pequeños servían como pajes y escuderos de un noble importante, con el que aprendían las distintas técnicas del combate. Cuando llegaban a la mayoría de edad pasaban a ser caballeros tras una ceremonia específica. En caso de guerra, el rey convocaba a los caballeros y les pedía ayuda militar. Los caballeros y sus vasallos acudían con sus tropas y formaban una mesnada. Cuando la guerra terminaba, todos los nobles volvían a sus feudos.

Las damas

La función fundamental de las mujeres nobles era casarse y tener hijos que aseguraran la permanencia del linaje. Los matrimonios eran concertados por los padres de los novios, a veces cuando estos tenían solo unos pocos años. Las que permanecían solteras ingresaban en monasterios.
Las mujeres dirigían las labores de los sirvientes, educaban a los hijos más pequeños y bordaban y tejían. Rara vez salían del castillo. Las mujeres nobles estaban sometidas completamente al marido, al que no podían desobedecer.

La vida en el castillo



Reconstrucción de un  castillo
Reconstrucción de un castillo


Los castillos eran la residencia de los nobles. En ellos vivían junto con su familia, sirvientes, soldados y algún artesano, sobre todo herreros, fundamentales para conservar en buen estado las herraduras de los caballos y las armas.
Los castillos se situaban dentro del feudo del señor y en ellos se refugiaban los campesinos en caso de ataque. Estaban protegidos por murallas y fosos, se construían con piedras enormes y tenían torres desde las que los arqueros hostigaban a los atacantes.
Los castillos tenían una estructura muy compleja: había establos, una herrería, una capilla, pozos para el agua, almacenes para el grano… Destacaba la torre del homenaje, donde habitaban el señor y su familia. Dentro de la torre el gran salón era el centro de la vida en el castillo. En él, el señor recibía a otros caballeros, a los que agasajaba con grandes comilonas, y allí escuchaba a los juglares, trovadores y artistas ambulantes que animaban las veladas cantando y recitando poemas.
La vida en el castillo era incómoda. El frío era el principal problema. Para combatirlo, se construían enormes chimeneas y se colgaban tapices que evitaran el paso de corrientes.

2.-CLERO

La organización de la Iglesia



Cristianización de Europa y principales monasterios
Cristianización de Europa y principales monasterios


Dentro del clero, se distinguen dos grupos: el clero secular, formado por sacerdotes que dependen directamente de los obispos, y el clero regular o monacato, compuesto por los monjes y las monjas. Los monjes y monjas vivían en monasterios y abadías, dirigidos por un abad o una abadesa. Los abades obedecían al director de la orden, que estaba sometido al papa.
El monacato se había iniciado en Occidente en el siglo V con san Benito de Nursia, fundador del monasterio de Montecassino (Italia), y con la regla benedictina, basada en la oración y el trabajo (ora et labora).
Este movimiento monacal experimentó dos notables impulsos a través de dos reformas de la orden benedictina. La primera partió de la abadía de Cluny (Francia), fundada en el año 910. Los monjes cluniacenses, propagadores del arte románico, afianzaron la autoridad del papa y se extendieron por Europa con gran rapidez. A fines del siglo XI había más de 1.400 monasterios cluniacenses. La segunda reforma se inició en el monasterio de Cîteaux (Francia); por eso sus monjes -iniciadores del arte gótico- reciben el nombre de cistercienses. La nueva espiritualidad se traducía en una mayor austeridad y disciplina.
La tercera reforma fue la de las órdenes mendicantes, ya en el siglo XII, que establecieron sus propias reglas. Las más importantes fueron la orden de los franciscanos, que predicaba la espiritualidad y la pobreza, y la de los dominicos.

La vida en el monasterio

Los monasterios eran enormes y tenían muchas dependencias: la iglesia, el comedor o refectorio, la sala capitular en la que se reunían todos los monjes, la hospedería en la que dormían los peregrinos, el claustro o patio en el que los monjes paseaban y meditaban, la biblioteca, los huertos… En algunos monasterios todos los monjes dormían juntos en una gran habitación, pero en otros cada uno tenía su propia celda.
La vida en el monasterio estaba regida por una regla, es decir, por un conjunto de normas, que afectaban a las tareas que podían hacer, a los horarios en los que debían realizar cada actividad y a su forma de vida: por ejemplo, algunas órdenes prohibían hablar; otras eran de clausura, esto es, los monjes no podían salir al exterior ni ser vistos por nadie que no perteneciera a la orden.
Cada orden tenía su propia regla. En los monasterios los monjes se dedicaban principalmente a la oración y la meditación. Pero también realizaban trabajos manuales. Unos trabajaban en el huerto, ayudados por numerosos siervos. Otros copiaban manuscritos en la biblioteca del monasterio y los decoraban con hermosas miniaturas. Sin la labor de estos monjes, gran parte de los escritos de los antiguos griegos y romanos, y de los intelectuales de la Edad Media se habrían perdido para siempre.

3.-CAMPESINOS

La aldea medieval

La aldea medieval no fue una mera continuación de las aldeas y poblados anteriores, sino una nueva forma de poblamiento y organización de la vida rural que se desarrolló en Europa a partir del año 1000. Los campesinos, que hasta entonces vivían dispersos en casas aisladas en medio de los campos de labor o se desplazaban frecuentemente de un lugar a otro, se concentraron en aldeas agrupadas en torno a un castillo, una torre o una iglesia parroquial.
La residencia común en un mismo núcleo, el aprovechamiento colectivo del término comunitario, la dependencia de un mismo señor y la pertenencia a una misma parroquia contribuían a reforzar los lazos de unión y solidaridad entre los aldeanos. Pero también el señor se beneficiaba de un aprovechamiento más intenso de las tierras cultivadas y de un mayor control de la población.

Siervos y campesinos libres

Los aldeanos empezaban a trabajar muy pronto, desde los cuatro o los cinco años, y se casaban también muy jóvenes, alrededor de los dieciocho años.
En la Edad Media, nueve de cada diez personas eran campesinos. Aunque la mayoría habitaba en las tierras del señor no todos los campesinos de un feudo tenían la misma condición.
Unos eran siervos, es decir, dependían de un noble o de un monasterio. Carecían de muchos derechos: por ejemplo, no podían abandonar las tierras del señor ni casarse sin su permiso. Trabajaban gratuitamente las tierras de la reserva señorial o realizaban los trabajos domésticos. La condición de siervo pasaba de padres a hijos.
Otros, por el contrario, eran libres. Vivían en la aldea, podían abandonar el feudo y casarse libremente. Trabajaban los mansos. Tenían que entregar parte de la cosecha para pagar el diezmo a la Iglesia y las rentas al señor, pero disponían libremente del resto. A veces, los campesinos se rebelaban contra sus señores, buscando mejorar su situación.

El trabajo del campo

El trabajo en el campo era muy duro. Toda la familia campesina (hombres y mujeres, niños y ancianos) trabajaba de sol a sol con herramientas muy rudimentarias: hoces, guadañas, azadas y arados romanos.
Los campos solían estar dispuestos en anillos concéntricos en torno a la aldea. En un primer anillo, inmediato a las casas, se situaban los pequeños huertos familiares, cuyas frutas y hortalizas completaban la dieta alimenticia. Más allá, en un segundo círculo, se extendían los viñedos, los olivares y, sobre todo, los campos de cereal. Finalmente, los límites del término ya correspondían al dominio del bosque, una despensa de frutas y animales.
Solo los más ricos disponían de bueyes y caballos para tirar del arado y remover mejor la tierra. Los más pobres lo hacían con azadas y palas. Además, como disponían de poco abono, tan solo aquel que proporcionaba el ganado, era necesario dejar descansar la tierra. Cada año se cultivaba solo la mitad de la parcela y la otra mitad se dejaba en barbecho, es decir, sin cultivar, para que la tierra descansara y recuperara su fertilidad. Por todo ello, los rendimientos eran muy bajos.

FUENTE: http://www.edugoro.org/blog/?p=724




Tras leer todo lo anterior contesta a la siguiente pregunta explica cómo vivían los distintos grupos de la sociedad estamental.